¿Se decubre la verdad sobre el triangulo de las Bermudas?

Enormes cráteres de gas metano podrían ser la causa de la desaparición de barcos y aviones.

A lo largo de varias décadas, los navíos y aviones se esfumaron en medio de densas nieblas

A lo largo de varias décadas, los navíos y aviones se esfumaron en medio de densas nieblas

Hallan en el Mar Ártico algún tipo de respuestas a ciertos misterios ocurridos en el siempre enigmático Triángulo de las Bermudas

por Jorge Fernández Gentile

 

¿Se decubre la verdad sobre el triángulo de las Bermudas?. El hallazgo, inesperado por cierto, de ciertos cráteres de enormes dimensiones, situados en el Mar Ártico y producto de aparentes explosiones por acumulación de gas metano, podrían constituir las respuestas a los enormes misterios que encierra esa basta zona de aguas relativamente no muy profundas, que ha generado miles de increíbles historias de desapariciones de navíos y aviones de todo porte. De todas maneras, la comunidad investigadora y a la vez muchos científicos abrieron ciertos interrogantes, ante una afirmación que aún necesita de más sustento científico para probar semejante cantidad de desapariciones.

¿La respuesta está en el Norte?

Varios cráteres que miden hasta 800 metros de ancho y 50 metros de profundidad y se encuentran en el fondo del Mar de Barents, cuyas gélidas aguas bañan las costas de Noruega y que forma parte del llamado océano Ártico, que circula el Polo Norte, podrían ayudar a aclarar muchos misterios de las desapariciones de barcos y aeronaves en el afamado triángulo virtual que yace en aguas del Mar Caribe. El mismo, que tomó estado público desde inclusive antes de la década de 1950, pero que alcanzó mayor notoriedad tras el libro del investigador estadounidense Charles Berlitz que lleva el nombre de El Triángulo de las Bermudas, publicado en 1974 y que se situa en la parte noroccidental del Océano Atlántico, entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad de Miami, en la península estadounidense de Florida.

Aumenta sus acciones el metano

El descubrimiento lo informó el rotativo “The Daily Mail” que indicó que un equipo de científicos de la Universidad del Ártico de Noruega opina que dichos cráteres del subsuelo marino podrían haberse formado por la acumulación y la explosión de gas metano y estima que las desapariciones del Triángulo de la Bermudas pueden tener el mismo origen, aunque aún no tienen respuestas definitivas. Prueba de ello es que recién ofrecerán más detalles en abril, durante la próxima reunión anual de la Unión Europea de Geociencias.

La fama mundial del Triángulo de las Bermudas, que tiene más de un millón de kilómetros cuadrados de superficie, en aguas cristalinas, muchas de no demasiada profundidad, con formaciones coralinas y con un indeterminado número de islas cercano, lleva su triste impronta debido a una importante cantidad de desapariciones de buques comerciales y de guerra, así como también de aviones de todas las medidas -aerocomerciales y privados- que se “perdieron” en brumosas nubes y no dejaron rastro. En total, la región ha registrado más de 200 incidentes oficiales, entre ellos varios casos no resueltos que se hicieron famosos, aunque esos datos, brindados por actualidad.rt.com que da cuenta del hallazgo, se queda corto, ya que la cifra podría multiplicarse varias veces.

El análisis parece dar para más

Si bien es cierto que no se puede discutir lo citado inicialmente por los científicos noruegos que han estado analizando profundamente el tema en detalle, la profusión y variedad de casos acaecidos en el triángulo da que pensar que bien podría ser el motivo de las desapariciones de muchos navíos y aeronaves, pero de ninguna manera, la explicación final a todos los casos registrados en una zona donde la navegación suele tornarse errática por la incidencia electromagnética, que produce distorsiones en las mediciones de los elementos utilizados para mantener el rumbo. Situación, esta, que se repite tanto en barcos de cualquier porte como en pequeñas avionetas e inmensas aeronaves comerciales, que en la palabra de sus comandantes, en numerosos casos han relatado lo errático de la situación.

De igual manera, las apariciones de barcos antíguos, desaparecidos varias décadas atrás, navegando a la deriva y sin tripulación alguna, o los reclamos desesperados de aviadores avezados que nunca lograron encontrar su norte y sí se sumergieron en nubes de las que jamás reaparecieron, parecen ser explicaciones por demás complejas, como para que cráteres producidos por explosiones del gas metano sean el único sustento que deje al descubierto un misterio que lleva más de 100 años.

Es que, justamente, las desapariciones se han producido cuando los instrumentos han elevado enormemente su nivel de precisión, lo que lleva a presuponer, en varios investigadores serios del tema, que puede ser uno de los muchos motivos, pero no el único que torna inexplicable cientos de casos contabilizados.

Presunciones, más que realidades.

Son tantos los casos y los misterios que encierra el Triángulo de las Bermudas, que no es el único sector del planeta donde se han producido -y se siguen produciendo- hechos de desapariciones inexplicables de navíos, aeronaves y muchas personas-, que es muy probable que los cráteres por explosiones de gas metano sean uno de los motivos, aunque, no parecería que fuese la respuesta definitiva a hechos que van mucho más allá de los mitos que se han generado.

En ese sentido, se ha mencionado mucho la teoría de la existencia de reactores nucleares dormidos de la desaparecida Atlántida, una civilización que habría vivido en lo que es el Océano Atlántico, frente a las costas de Florida, y que tras alcanzar un enorme desarrollo tecnológico, desapareció sin dejar más rastros que las miles de historias. Tantas historias inconclusas, como pérdidas de vidas y materiales acumula una zona en la que la presencia extraterrestre también ha sido muy frecuente, con innumerables relatos de quienes han visto surcar sus cielos por extrañas naves. Otra teoría que bien podría justificar los casos ocurridos, debidamente documentados.

Análisis en primera persona

Cruzar por vía aérea toda la región es algo natural para quienes viven en el Caribe. Para aquellos que, como quien escribe esta nota, no es tan habitual, los vuelos suelen ser cortos en cuanto a duración, pero siempre implican una gran cantidad de pozos de aire y turbulencias a cruzar. Se puede dar fe de que es una realidad: pocas veces un trayecto de Miami a San Juan de Puerto Rico es totalmente placentero, ya que generalmente se debe ir con los cinturones de seguridad puestos, debido a que es frecuente el “traqueteo” de las aeronaves. En ese aspecto, y sin hacer juicio previo, a muchos les da cierto temor embarcarse en un avión o subirse a un suntuoso yate para dar un simple paseo. Aunque la mayoría no se pone a pensar que están en el Triángulo de las Bermudas. Y en cuanto a quienes temen atravezar esas concurridas rutas, solamente se les puede decir que únicamente les pasará algo, si les ha llegado su hora final, no importa los motivos…

(FUENTE: actualidad.rt.com)
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